“Pero detrás de toda acción había una protesta, porque todo hacer significaba salir de para llegar a, o mover algo para que estuviera aquí y no allí… en todo acto había la admisión de una carencia, de algo no hecho todavía y que era posible hacer, la protesta tácita frente a la continua evidencia de la falta, de la merma, de la parvedad del presente. Creer que la acción podría colmar, o que la suma de las acciones podía realmente equivaler a una vida digna de este nombre, era una ilusión de moralista. Valía más renunciar, porque la renuncia a la acción era la protesta misma y no su máscara”.
(El fragmento es de Rayuela, Julio Cortázar, pg 63)
(La imagen es una foto de “Fountain of love”, de Gerda Stiner y Jorg Lenzinger. Primera Bienal de Sevilla)
Anuncios