La imagen es una fotografía de una acción realizada por la artista Tracey Emin (Gran Bretaña, 1963) “I’ve got it all”(Lo tengo todo, 2000). La acción de Emin nos sitúa ante el primer uso de goce que recoge la RAE: “goce de sus riquezas”. El modo en que la artista acerca billetes y monedas con las piernas abiertas hacia su sexo, puede leerse como un juego entre la figura de la artista y la figura de la prostituta. También puede sugerirnos la posición fálica que da título a la acción “Lo tengo todo”, donde el dinero viene a sustituir la falta… La acción de Tracey Emin bien pudiera querer parodiar las tres lecturas anteriores, la de puta asociada a una mujer artista que gana dinero con su trabajo, y la psicoanalítica.
¿Qué dice la RAE sobre “goce”?
Ya sabemos que “goce” puede entenderse de formas diferentes, y que el psicoanálisis tiene la suya propia, pero merece nuestra atención pensar “goce” desde su concepción general:
gozar
1. tr. Tener y poseer algo útil y agradable. Gozar de sus riquezas.
2. tr. Tener gusto, complacencia y alegría de algo. U. t. c. prnl.
3. tr. Conocer carnalmente a una mujer.
4. intr. Sentir placer, experimentar suaves y gratas emociones U. t. c. prnl. Gozarse en la suerte de los demás.
5. intr. Tener alguna buena condición física o moral. Gozar de buena salud, vitalidad, estimación, fama.
~la.
1. loc. verb. Pasarlo bien, disfrutar con alguien o algo.
Sorprenden algunas cosas:
La primera acepción asocia gozar con poseer. El atributo del objeto a poseer es “útil” y “agradable“, haciendo entre útil y agradable una relación que denota toda una posición ideológica si le sumanos que el primer objetivo de goce que nos señala la Academia es la riqueza. Ahí estamos tod@s definid@s por nuestro lenguaje, claro que “riqueza” puede entenderse como “atributo excepcional”, y entonces se abren otras interpretaciones.
He señalado en rojo la tercera acepción, gozar es “conocer carnalmente a una mujer”. Podemos preguntarnos sobre la supuesta heterosexualidad masculina desde la que se define el goce, y si para una mujer heterosexual también es goce conocer carnalmente a una mujer. ¿Se han olvidado de escribir “o a un hombre” y se han olvidado de tener en cuenta el caso de las mujeres? ¿la definición la escribió una mujer desde su experienca con otra mujer (eso sería genial)? Teniendo en cuenta que las únicas mujeres académicas son Ana María Matute (1998) y Margarita Salas (2003), va a ser que no.
Más allá desde dónde se posicione la definición de goce, nos interesa hacia dónde se dirige: al conocimiento carnal de una mujer. Aquí me siento sin estrategias para seguir pensando, me quedo embobada, intentando ir más allá de una lectura exclusivamente feminista.

Pero no queda otra. Será que el deseo ha venido señalado unidireccionalmente de ellos hacia ellas y el cuerpo de las mujeres es el objeto a poseer, del mismo modo que es gozoso poseer algo útil y agradable…

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