Hannah Hoch. Equilibrio, 1925

El entrenamiento físico en la barra de equilibrio, como sistema de aprendizaje y de socialización puede ser una metáfora para hablar de la determinación de los valores de género y la conformación de la identidad ¿femenina?. Una figura híbrida formada por la parte superior de cabeza de un hombre, con ojos desiguales, labios de mujer pero barbilla prominente y un eslabón de una cadena por pendiente, realiza un ejercicio de gran complejidad. La figura adulta viste ropa de hombre mientras se sitúa respecto a otra figura de sólo una pierna de mujer, rostro infantil de expresión alegre y boca de viejo descontento -que no sólo sujeta sino que la sujeta-. Esta segunda figura híbrida de una pierna cuenta con un brazo femenino enjoyado de gran tamaño que compensa la falta de extremidad inferior, y que se apoya o sostiene un trozo de cadena. Apoyarse en algo que necesita ser sujetado para mantener su forma es una de las contradicciones presentes en el collage. La cadena termina en un objeto que bien pudiera sintetizar la forma fálica y la apertura o grieta símbolo vaginal; un juego de ambigüedad sexual, hibridación e ironía. 

Artículo completo en “Mujer, síntoma y cultura“.
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